Como eres menor de edad, la forma más segura de empezar a estar mejor es hablar con una persona adulta en quien confíes. Aquí te decimos cómo.
Puede ser tu mamá, tu papá, un familiar, una maestra, la orientadora de tu escuela o cualquier adulto que te haga sentir segura.
No necesitas las palabras perfectas. Puedes empezar con "necesito contarte algo que me preocupa". Eso basta.
Una persona adulta de confianza puede ayudarte a hablar con un profesional o a llamar a una línea de apoyo. No estás sola en esto.
Si necesitas ayuda ahora mismo